5. "La clase de al lado"

Creo que todos hemos tenido esa clase, todos si nos referimos a aquellos que dejamos el instituto hace pocos años. Los tiempos cambian, y en la educación cambiaron y cambiarán. Todos los acordamos de esa clase conflictiva, incluso haciendo memoria me acuerdo de algunos alumnos que transitaron por ella en mi época. De algunos llevo tiempo sin saber nada, de otros se que están trabajando y otros más creo que siguen una mentalidad muy parecida a la que tenían cuando iban a esa clase.


Con esto quiero decir, que, a mi juicio, se ha de ser extremadamente crítico con un documental como ese. Obviamente no te van a mostrar un documental donde sea imposible grabar con un ambiente que invita a dejarlo todo, los alumnos no se sepan comportar ni un instante y que los mismos alumnos no harían cosas o se guardarían de hacerlas si no les estuviera grabando una cámara. La realidad tiene múltiples aristas, y no creo que la realidad se vea representada con ese documental por muy buena intención que tenga el mismo.


Volviendo al tema del primer párrafo, muchos de los que recuerdo que en su época “no daban un palo al agua”, o la vida les ha puesto en su sitio o siguen perdidos. Y esto se quiera ver o no es así. Por eso, creo que es necesario intentar inculcarles unos valores que quizás por otros medios estos alumnos no llegarán a tener. Creo que es bueno que aprendan algún oficio, que trabajen y que sean productivos. No creo en arcoíris, buenas palabras y en “darles cancha”. Porque la vida no es así, porque esto primero lo agradecerán cuando cumplan unos cuantos años más.


Es muy difícil aventurarse a hablar de normas generales o extraer métodos cerrados validos para todos. Son muchas situaciones y no es nada difícil controlar determinadas clases o a determinados individuos. Y por supuesto, no todos los profesores valen para enfrentarse a ello. Es complicado que, si estos chavales no tienen determinadas restricciones en casa, no tienen ningún tipo de hábito en nada, se comience desde ahí. Pero hacer esa labor a esas edades y en el instituto resulta harto complicado.


Creo que todos tenemos claro que no se deben cerrar puertas antes de tiempo, pero hay que ser consientes de la realidad. Pese a que pueda haber excepciones la mayoría de estos alumnos no tendrán la menor intención de ir a la universidad o ni siquiera comenzar bachillerato. Pero eso no significa que su formación pare, deben formarse, deben aprender un oficio, deben saber que les va a deparar el mundo cuando salgan del centro, deben ser conscientes y lo más preparados posible para no dejarse engañar o desempeñar un papel crítico y pleno en la sociedad. Porque si se falla ahí también muchos seguirán “huérfanos” al salir dl instituto.

Comentarios

Entradas populares de este blog

2. Árbol genealógico

1. Sociograma